

El excelente contraste, la increíble resolución a lo largo de toda su gama de enfoque y la prácticamente inexistente distorsión, hacen de este objetivo uno de los mejores entre los objetivos ligeros de 35mm. A pesar de su alta luminosidad y resolución sus dimensiones son increíblemente pequeñas. Este objetivo convierte cualquier Leica M en una elegantísima cámara compacta.
